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El primer día de clases

Por: Psic. María Fernanda Delgado Sánchez

Gymboree Del Valle

Todos los padres en algún momento sueñan con el primer día de clases de sus hijos. Se preguntan ¿les gustará? ¿llorará mucho al no verme? ¿cómo me sentiré al ver que una vez cerrada la puerta de la escuela, no sabré cómo está? ¿estará divertido? etc. Las preguntas que pasan por las mentes son innumerables y generalmente cargadas de incertidumbre acerca de la nueva situación.

Frecuentemente el primer día de clases suele ser más difícil para los padres que para los mismos niños, ya que ésta es la primera separación de sus hijos. Aunque saben que ya es tiempo de enviarlos a la escuela, los consideran demasiado pequeños para estar lejos de los cuidados de mamá y papá. Los niños por su parte, es probable que también se sientan angustiados al ver que mamá los deja de la mano de una maestra y se marcha. Algunos llorarán y otros hasta les dirán adiós a sus padres. ¿Cómo reaccionará mi hijo? Esto depende de múltiples factores y cada uno de ellos importante para dar la seguridad a los niños.

El primer requisito que cada padre debe cumplir es el estar completamente convencido de que es el momento de que su hijo entre a la escuela. No importan las opiniones de las demás personas, la principal y más importante es la de los papás, ya que ésta determinará la actitud que transmitirán a sus hijos acerca de esta nueva experiencia. Una vez tomada la decisión y elegido la escuela apropiada a sus expectativas e intereses se inicia la aventura.

Resulta de vital importancia preparar al niño, llevarlo a conocer la escuela, explicarle que durante unas horas mamá lo dejará ahí para que juegue con otros niños y se divierta. Y sobre todo, debemos explicarle que mamá regresará por él. No olvidemos que uno de los factores básicos para que un niño se sienta seguro es que éste se desenvuelva en un ambiente predecible. ¿Cómo lograrlo? Explicándole qué irá a la escuela, qué hará ahí y sobre todo que mamá pasará por él al final del día.

La actitud que mostremos será determinante en la adaptación de nuestros hijos. Si nosotros como adultos les transmitimos alegría y una enorme inquietud por divertirse con sus compañeros, los niños se mostrarán dispuestos ante la experiencia. Sin embargo, si nos mostramos nerviosos, tristes o inseguros, estos mismos sentimientos les transmitiremos dificultándoles así el ingreso a la escuela.

Una actitud de alegría suele ser tan importante al inicio del día de clases como al final. No olvidemos felicitar a nuestro por haber permanecido en la escuela. Y sobre todo, mantener una buena comunicación con la maestra durante las primeras semanas de clases ya que es más fácil trabajar de manera conjunta con ella.

Cabe resaltar que es muy común que los niños lloren al momento de la entrada y la salida de la escuela, pero que durante las horas de clases no lo hagan. ¿por qué? porque la entrada es el momento seguido de la separación y la salida el momento que esperan impacientemente a mamá. Mientras que durante las clases cesan su llanto porque hay elementos y situaciones que los distraen y hacen que disfruten del juego y las actividades con sus compañeros.

Generalmente el periodo de adaptación de un niño a la escuela se lleva a cabo durante el primer mes de clases. Debido a que éste se da a lo largo de varios días, es crucial considerar la constancia en las asistencias, en la actitud de nosotros y en las situaciones.

Es importante mantener una estrecha relación con la maestra. Le explicaremos todo aquello que ha cambiado en nuestro hijo, ya sean problemas de sueño, alimentación, conducta, etc., así como nuestras propias dudas y miedos. La maestra nos informará sobre los avances y dificultades de nuestro hijo y le ayudará desde la escuela a que se sienta feliz, en otras palabras: le ayudará a que se adapte.

A continuación te presentamos algunos consejos que les facilitará tanto a ustedes como a sus hijos el inicio de esta nueva etapa.

-Lleva a tu hijo a que conozca la escuela y a su maestra antes del primer día de clases.

-Plática con él lo divertido que será la escuela

-Muestra una actitud alegre al llevarlo y recogerlo de la escuela.

-No olvides comentarle que regresarás por el cuando termine de jugar

-Si llora no interrumpas sus asistencias, ya que esto dificultará más su adaptación.

-Muéstrale tu interés por saber cómo le va en la escuela y anímalo a que te platique qué hizo, quiénes son sus amigos y si fue divertido.

-No te olvides de preguntar a la maestra cómo va siendo el proceso de adaptación.

-Festeja todos sus logros.

Y no olvides que si caminan juntos, los pasos de tu hijo serán más firmes.

¡MUCHA SUERTE!

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